12 de mayo de 2012

LOLA NO QUIERE COMPARTIR


CLASIFICACIÓN:
VALORES - COMPARTIR
AUTOR:
Sonia Casteletti. Editorial”Maestra Infantil”
EDAD:
A partir de tres años
WEBGRAFÍA:
http://www.vagos.es/showthread.php?t=487054
QUE TRABAJAMOS:
Ayudar, compartir los esfuerzos


Lola esperaba a los reyes Magos con unas ganas enormes, como todas las niñas y niños del barrio. Estaba tan cerca, tan cerca el día… ella había pedido una muñeca, la más hermosa que había visto tenía el pelo rubio, llevaba un precioso vestido rojo y zapatos blancos, y lo mejor de todo, si apretabas fuerte su tripita, la muñeca decía “Te quiero”.
Y por fin llegó el 6 de enero, aún no era del todo de día cuando Lola saltó de su cama y corrió feliz a abrir su regalo. Y allí estaba su muñeca, la que ella quería. ¡Que grandes eran Melchor, Gaspar y Baltasar! Al día siguiente se levantó temprano para salir a jugar, hacia un poco de frío, pero allí estarían sus amigas con sus regalos. Lola deseaba tanto encontrarse con ellas y enseñarles su muñeca, que se bebió la leche de un tiron y a duras penas se comió la tostada. Sus amiguitas fueron llegando de una en una, Lucía, María, Verónica…, Alborotadas y felices, con sus regalos a cuestas, la muñeca de Lola causó sensación. Cinco pares de ojos se quedaron abiertos como soles cuando la vieron.
¡Que hermosa es y que vestido…! no dejaban de decir cosas bonitas de su muñeca, pero cuando verónica se la pidió un ratito, Lola, muy seria le contesto: no te la puedo prestar porque puede romperse. Solo la puedo tener yo. Las amigas de Lola, ya no están contentas, se quedaron calladas. No les había gustado mucho que no les prestara su preciosa muñeca.
De pronto llegó Vanesa, alegre, llena de risas, como un torbellino. Saludó a todas las niñas y les mostró su regalo….A ella también le habían regalado una muñeca que decía “te quiero”, pero esta vez ocurrió algo distinto…Vanesa sí les prestó su muñeca y la compartió con todas sus amiguitas..Lola se apartó un poco del grupo y se puso a jugar sola con su hermosa muñeca nueva.
Pasaron los días y Lola se dio cuenta de que no era tan divertido tener la más hermosa de las muñecas y estar sola por no querer prestársela a nadie. Entonces supo lo que tenía que hacer para poder jugar de nuevo con sus amigas.
Esa mañana bajó corriendo y esperó y esperó hasta que, de una en una, fueron llegando sus amigas. Cuando estuvieron todas juntas, Lola les pidió perdón por haber sido egoísta, les prestó su muñeca y les dijo que las amigas siempre saben compartir las cosas más bonitas de la vida, y que más importante que una hermosa muñeca capaz de decir “te quiero” era tener una buena amiga a quien poder decir “te quiero”.
Recuerda siempre lo hermoso que es compartir y que todo lo que compartas con los demás lo compartirán también contigo. FIN

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